Por qué QR y no integración con punto de venta
La lealtad integrada al punto de venta es más exacta — la recompensa va atada a la transacción real — pero exige ese punto de venta específico, su hardware y normalmente su mensualidad. Para un negocio que cobra tanto en efectivo y transferencia como con tarjeta, es demasiada infraestructura para una tarjeta de sellos.
El QR solo necesita un celular de cada lado. Esa es toda la razón por la que domina entre negocios pequeños en mercados donde la penetración de terminales es baja.
La dirección del escaneo define tu exposición al fraude
El negocio escanea al cliente: el código del cliente es único y el personal tiene que escanearlo en persona. No se puede dar un sello a alguien que no está. Así funciona Bioflow.
El cliente escanea al negocio: un solo código pegado en la caja para todos. Es más rápido y es trivialmente abusable — una foto de ese código otorga sellos desde cualquier lado, indefinidamente. Evítalo si hay una recompensa real de por medio.
Lo que el QR no puede hacer
No ve la cuenta. El sistema registra una visita, no lo que se compró, así que una regla como «un sello por cada $200 de compra» depende por completo de que el personal la aplique bien.
No funciona sin celular. Un cliente sin batería en el mostrador no puede recibir su sello, y eso es una fracción real, aunque pequeña, de las visitas.