Paso 1 — Inscripción
El cliente escanea un QR de inscripción, normalmente impreso en el mostrador o mostrado en la página de link en bio del negocio, y deja un dato mínimo. Recibe su propia tarjeta de miembro con un código único.
Este paso decide si el programa vive o muere. Cada campo extra, cada correo de confirmación y cada instalación de app pierde una parte de los clientes en un mostrador con fila atrás. Que sea un escaneo y un dato.
Paso 2 — Otorgar el sello
En cada visita que califica el cliente muestra su código y el personal lo escanea. El sello queda registrado y la cuenta actualizada es visible para ambos de inmediato.
La dirección del escaneo importa. Cuando el negocio escanea al cliente, no se puede reclamar un sello sin estar presente. Cuando el cliente escanea un código pegado en la caja, cualquiera con una foto de ese código suma sellos desde donde sea.
Paso 3 — Canje
Al llegar a la meta, la tarjeta se marca como completa y el cliente reclama la recompensa. El personal confirma el canje para que no se reclame dos veces, y la tarjeta se reinicia para el siguiente ciclo.
Define desde el inicio si los sellos caducan. La caducidad te protege del cliente que vuelve a los dos años con la tarjeta llena, pero también es la fuente número uno de quejas — si la usas, dilo en la tarjeta misma.
Dónde fallan los programas
Personal que no lo ofrece. Un programa que nadie menciona en el mostrador no consigue inscripciones, por bueno que sea el software.
Una meta que nadie alcanza. Si el cliente promedio viene una vez al mes, una meta de diez sellos es casi un año, y la tarjeta se abandona mucho antes.
Una recompensa que no vale las visitas. El cliente hace la cuenta. Si diez visitas dan algo que vale menos que un descuento normal, deja de juntar.