Los cuatro pasos
- 1Escribe qué haces en una frase, sin adjetivos. «Corto cabello» antes que «apasionada por la belleza». Los adjetivos se sienten como contenido y no lo son.
- 2Agrega para quién. «Corto cabello rizado» es infinitamente más útil que «corto cabello», porque quien tiene rizos ya sabe que le hablas a él.
- 3Agrega una prueba o un dato concreto: años, ciudad, horario, rango de precio, número de clientes. Un dato verificable hace más por la confianza que cualquier frase inspiradora.
- 4Termina con una instrucción y una flecha hacia el link. «Agenda por el link ↓» es literal y funciona. Sin este paso, el visitante no tiene siguiente movimiento.
Cómo cortar cuando no cabe
Casi siempre sobra en el mismo lugar: los adjetivos y las palabras de relleno. «Apasionado», «amante de», «bienvenidos», «✨» — quítalos primero y suele alcanzar.
Si sigue sin caber, mueve el dato menos urgente al link en bio. La bio no tiene que contenerlo todo; tiene que hacer que el visitante toque el link.
Los saltos de línea cuentan como caracteres. Tres líneas cortas se leen mejor que un bloque, pero cuestan.
Ponla y revísala
- 1Escríbela fuera de Instagram — notas, WhatsApp a ti mismo — con los saltos de línea puestos, y pégala. Editar los saltos dentro de la app es poco confiable.
- 2Editar perfil → campo de biografía. El link va en el campo de sitio web, aparte: una URL escrita dentro de la bio no es clicable.
- 3Revisa cómo se ve en un celular real, no en el editor. La bio se corta distinto según el largo del nombre.
- 4A las dos semanas mira si cambió algo. Si nadie toca el link, el problema casi nunca es la frase: es que no hay instrucción o el link no promete nada.